Reflexiones Hipotecarias de Café

En el mercado hipotecario, algo tan simple, un principio tan básico como “adaptar la oferta a la demanda”, desde hace muchos años que no se está realizando.

La sociedad española es culturalmente propietaria, lo fue antes, lo es ahora y seguramente lo seguirá siendo, y no estamos creando soluciones reales para facilitar a las personas (especialmente a los jóvenes) la compra de su primera vivienda.

Los españoles de clase media tenemos poca capacidad de ahorro. Este es el principal problema para que los jóvenes accedan a comprar. 

Hay muchísimas familias que pagan tres y hasta cuatro cuotas entre hipotecas y préstamos. Un nivel de endeudamiento alto. ¿Por qué? Porque sus mismas entidades financieras les han otorgado “preconcedidos” pero luego las mismas entidades no ofrecen un producto bancario para ordenar las finanzas de sus clientes y que las cuotas no sean un problema cada mes. 

En países con propuesta de productos hipotecarios más avanzados, (léase mercados UK, Suecia, Estados Unidos) la solución a este problema se llama Re-Mortgage y es la estrella del mercado.

En España, cuando una familia acude a un banco a pedir un hipotecario para reordenar sus pagos, se les suele decir: no podemos asumir deudas de otras entidades porque presuponemos que “esta gente será reincidente”.

Cuando una pareja quiere comprar y necesita el 100% del valor de la propiedad porque tiene pocos ahorros, escuchamos habitualmente a alguien de riesgos decir: “¿No tienen nada ahorrado?”. Y es cierto, la situación económica española no permite ahorrar mucho, el ahorro de las familias es “en ladrillos”, está representado por tener patrimonio en inmuebles libres de cargas.

En España tener productos con fórmulas creativas que puedan financiar el 100% de un bien inmueble o que permitan reorganizar las cuotas de una familia a través de una hipoteca, no significa necesariamente “abrir el grifo”, no implica financiar sin mirar la capacidad de reembolso, o dejar de verificar la renta disponible. 

Se prejuzga en vez de buscar una solución que ofrece a las personas un valor añadido y por consecuencia un margen comercial que el cliente está dispuesto a pagar. 

Algo estamos haciendo mal. No escuchamos lo que las familias piden y necesitan. 

Si queremos que la economía crezca, los jóvenes tengan un futuro mejor, que las personas inviertan… ¿No habrá que reflexionar y ser más creativos?

Juan Pablo Caturini – CEO Helloteca